Manchester United 0-2 PSG octavos de final Champions League

Kylian Mbappe y el PSG le han dado un baño de realidad al Manchester United. Un equipo que desde la llegada de Ole Gunnar Solskjaer, no conocían que era una derrota. Sin embargo, la han conocido en el peor momento. Fue así como el United ha caído derrotado en casa 0-2 por el equipo francés. Un compromiso correspondiente a los octavos de final de la Champions League 2018-2019. El técnico interino del club inglés quien no conocía la derrota hasta este martes.

Ángel Di María, quien no tuvo un buen reencuentro con la afición del Manchester United, ha sido el arquitecto de los dos goles del PSG en este partido de ida.  El extremo argentino ha tenido uno de sus mejores partidos en su regreso al Old Trafford. El PSG no ha echado de menos ni a Neymar ni a Edinson Cavani, su letal dupla de goleadores sudamericanos.

El extremo del PSG, Di María ejecutó el tiro de esquina que Presnel Kimpembe remató de volea para convertir el primer gol del PSG. Este llegó al minuto 53.

Manchester United

Inconvenientes con los hinchas locales

El argentino, quien no había sido bien recibido por los hinchas locales, siguió teniendo sus inconvenientes. Y fue así como desde las gradas del Manchester United le lanzaron una botella. Pero, esto solo le dio más fuerza a Di María, quien condujo el contragolpe que terminaría en el segundo gol del PSG. Este llegaría al minuto 60 del compromiso.

El joven francés Mbappe empalmo un buen centro de su compañero argentino para terminar liquidando el compromiso.

Manchester United

Para terminar con el mal momento, Paul Pogba sería expulsado al minuto 89 por una falta sobre Dani Alves. De esta forma el francés no podrá estar en el partido de vuelta en París el próximo mes. Todo indica que el Manchester United se ha complicado en su camino por la orejona. Un Pogba desesperado que se hizo expulsar innecesariamente y que complica aún más a su equipo.

Esta no solo ha sido la primera derrota de Solskjaer desde que llegó al Manchester United. Este era su partido número 12 desde la salida de Mourinho. Pero, también el revés más amplio del Manchester en Europa, ya que solo había perdido por un margen de un gol en previas ocasiones.